Flora

La Comunitat Valenciana está considerada como un “Hotspots” de biodiversidad. En el contexto europeo y de los países circunmediterráneos, destaca por la riqueza florística que presenta en relación con su pequeña superficie relativa (0,2 % de la superficie de Europa), albergando cerca de 2.900 especies autóctonas de flora vascular, que representa el 39% del conjunto de la flora autóctona presente en España y más de la cuarta parte de la flora europea (25,6%). En cuanto a la flora criptogámica alcanza valores similares al de la flora vascular en el contexto nacional, albergando el 32% (2.959 especies) de las especies de hongos (líquenes incluidos), 43%  de los briófitos y 48%  de los helechos. La rica diversidad de plantas se atribuye a su posición geográfica y a su amplia variedad de tipos climáticos, geológicos, edáficos y geomorfológicos. En la actualidad, la Estrategia de Biodiversidad de la Comunitat Valenciana 2030 marca las prioridades de conservación del Medio Natural valenciano, cuya meta principal es detener la pérdida de biodiversidad, estableciendo las bases para mitigar las presiones e impactos que contribuyen a esta pérdida en el horizonte del año 2030.

En La Comunitat Valenciana, el principal hito para la conservación de la flora fue la publicación del DECRETO 70-2009, de 22 de mayo, del Consell, por el que se crea y regula el Catálogo Valenciano de Especies de Flora Amenazadas y se regulan medidas adicionales de conservación. Este decreto se aprobó en desarrollo de la normativa básica estatal, la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, y sentó las bases para la conservación de las especies vegetales amenazadas valencianas. Con posterioridad, las listas de especies adscritas al CVEFA fueron modificadas por la ORDEN 6-2013, de 25 de marzo, de la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, por la que se modifican los listados valencianos de especies protegidas de flora y fauna.) y la ORDEN 2/2022, de 16 de febrer, de la Conselleria d'Agricultura, Desenvolupament Rural, Emergència Climàtica i Transició Ecològica, per la qual s'actualitzen els llistats valencians d'espècies protegides de flora i fauna, en parte gracias a la intensificación de su muestreo y a las actuaciones in situ y ex situ que mejoraron el estado de conservación de algunas de estas especies amenazadas. Asimismo, la Comunidad Valenciana ha sido pionera en la publicación de planes de recuperación, publicando el Decreto 40/2008, de 4 de abril, por el que se aprobó un primer plan relativo a Silene hifacensis. Posteriormente, en la ORDEN 1-2015, de la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, por la que se aprueban los planes de recuperación de las especies de flora en peligro de extinción Cistus heterophyllus, Limonium perplexum y Silene hifacensis.), se fijan objetivos concretos para la recuperación de las tres especies más amenazadas valencianas, Silene hifacensis, Cistus heterophyllus y Limonium perplexum. De manera general, los planes de recuperación son el instrumento básico para la ejecución de acciones para la conservación y recuperación de una especie, determinando objetivos específicos y concretos a alcanzar en un período de tiempo determinado. El grado de cumplimiento de estos objetivos, permitirá evaluar el éxito o fracaso en el desarrollo y puesta en marcha de los planes.

Para llevar a cabo todas estas acciones, la Conselleria contó con la ayuda desde 1994 de la Comisión Europea, a través de la aprobación de diversos programas LIFE, FEOGA o más recientemente FEADER o FEDER, dirigidos a la conservación ex situ e in situ de la flora valenciana, momento en el que da comienzo los primeros programas de conservación y cultivo de material vegetal de reproducción para la flora más amenazada, así como también la declaración de áreas de conservación a través de la figura de Microrreservas. La red de microrreservas fue diseñada en origen para la conservación y estudio de poblaciones de especies de flora rara, endémica y/o amenazada valenciana, a la que se añadió paralelamente los trabajos la recolección y conservación de semillas de las poblaciones más importantes desde un punto de vista conservacionista, dando comienzo al establecimiento del actual Banco de germoplasma de flora silvestre valenciana de la Generalitat valenciana (Banco de germoplasma de Flora Silvestre Valenciana Terrestre - Vida Silvestre - Generalitat Valenciana y Banco de germoplasma de Flora Silvestre Valenciana Acuática).  

A partir del nivel de conocimiento de las poblaciones, de la disponibilidad de germoplasma conservado y de la capacidad de producir planta, se iniciaron las primeras translocaciones de conservación en el medio natural (refuerzos, reintroducciones, introducciones, etc.), así como trabajos de restauración de hábitats. Los primeros registros de translocaciones datan de principios de los años 90 del siglo pasado, momento en el que ya se conocía que algunas especies contaban con pocas poblaciones y pocos ejemplares, como por ejemplo Medicago citrina, Silene hifacensis y Cistus heterophyllus subsp. carthaginensis. Actualmente esta información se puede consultar en ConservePlants Database